Hacía tiempo que no coincidía con un Recauxutat, y con Sergio todavía más. Es una persona con la que encajo bastante, quizá por la edad, o el respeto y el trato que nos tenemos y que hace que nuestras diferencias, que las hay, queden en segundo plano o reducidas a lo que son: opiniones que nos enriquecen el uno al otro. Su compañía, sumada a la tranquilidad y al "hacer siguiendo las sensaciones del momento" hicieron que el domingo fuera un día agradable y fructífero, para disfrutar y recordar.
